Parece que algo se mueve entre abogados y juristas en lo que se refiere a sus relaciones con traductores e intérpretes. Hace dos meses enviamos, sin demasiada convicción, es verdad, un artículo elaborado por Fernando sobre el valor probatorio de documentos traducidos a la revista del Consejo General de la Abogacía. Para nuestra sorpresa, nos respondieron enseguida con entusiasmo diciendo que les interesaba mucho el tema. Es más, nos explicaron que tenían otra propuesta de colaboración sobre interpretación en tribunales y que querían publicar ambos artículos juntos, en su próximo número, a modo de sección dedicada a la traducción e interpretación judicial, pues era un tema de mucha actualidad. Y así ha sido. Ayer se publicó en Internet el último número de la revista «Abogacía», que se distribuye de forma impresa entre todos los abogados colegiados de España. En dicho número se incluye el artículo de Fernando y, a continuación, otro firmado por Teresa Sans (intérprete jurado y miembro de la junta directiva de AICE) titulado «¿Qué intérprete me llevo a juicio?» en la página 32.

Parece que, efectivamente, algo está cambiando en este colectivo. Sus clientes y asuntos se han internacionalizado y su colaboración con traductores e intérpretes es cada vez más frecuente y necesaria. Esperamos que ambos artículos contribuyan a dar a conocer nuestro trabajo y a que los profesionales del Derecho valoren las implicaciones de la labor que desarrollan los lingüistas en el devenir de los procesos judiciales. Esperamos que os guste el artículo y estaremos encantados de conocer vuestra opinión.

Os dejamos el enlace de la revista:

«La validez de documentos traducidos ante los tribunales», página 30.