Archive - November 2000

Comparte






Cómo aprender inglés jurídico

Muchos abogados se plantean la necesidad de mejorar su inglés jurídico, conscientes de la importancia que esta lengua tiene en el contexto legal internacional. El dominio del idioma inglés en el ámbito de los negocios y las transacciones internacionales es un hecho innegable, lo que hace que, cada vez sean más los contratos y documentos redactados en ese idioma que pasan por las manos de los abogados españoles.

Una anécdota ilustrativa

Es ya famosa, al menos entre los juristas, la anécdota que describe el diálogo que mantuvieron a este respecto los maestros Garrigues y Uría: un buen día, se encontraban ambos paseando por un parque de Madrid, charlando de esto y de aquello, cuando el señor Uría señaló de pronto al profesor Garrigues: «Ahora, lo que hay que hacer es saber inglés». A lo que el profesor Garrigues contestó: «No, lo que hay que hacer es saber Derecho»[i]. Pues bien, parece que, hoy en día, lo uno sin lo otro no sirve de mucho.

Recursos en internet

Existen en internet muchos y variados recursos para familiarizarse, incluso aprender, inglés jurídico. Algunos de ellos, tal vez los más modestos, sean nuestro blog y la sección «Legal English» de nuestra web. En el primero tratamos temas relacionados con los ordenamientos jurídicos anglosajones y el Derecho comparado, y en el segundo recogemos y explicamos términos y conceptos propios de esta disciplina, haciendo especial hincapié en aquellos que nos parecen más complejos o que presentan mayores dificultades de comprensión.

Existen, también, otros blogs muy interesantes, como el del Ilustre Colegio de Abogados de Málaga que, con una periodicidad mensual, trata temas relacionados con el inglés jurídico. O la página web de Translegal, una web llena de recursos para conocer las peculiaridades de esta rama de especialización que, además de un excelente diccionario en línea con numerosos términos jurídicos, incluye un gran número de artículos sobre conceptos propios del Common Law.

International Legal English Certificate (ILEC)

Para aquellos que quieran tomarse la cosa aún más en serio, la Universidad de Cambridge ofrece un examen denominado International Legal English Certificate (ILEC), que trata de certificar los conocimientos de inglés jurídico de abogados y juristas. La universidad de Cambridge es una de las instituciones más prestigiosas en lo que a la enseñanza del idioma de Shakespeare se refiere, y lleva ya algunos años desarrollando programas y materiales para el aprendizaje del Legal English que realmente merecen la pena. Si estás interesado en desarrollar una carrera internacional relacionada con el Derecho, es muy posible que te interese saber más acerca de estos exámenes (aquí).

Lo cierto es que no existen muchos centros que preparen para la obtención de este título, aunque, también se puede preparar de forma individual con los materiales que vende la universidad a través de su servicio de publicaciones. Nos parece especialmente recomendable el libro “International Legal English: A course for classroom or self-study use”, de Amy Krois-Lindner y Translegal. Lo puedes encontrar aquí.

Para examinarte deberás acudir, eso sí, a alguno de los 19 centros examinadores que hoy están acreditados en España. Puedes consultarlos aquí.

Éstas son solo algunas de las posibilidades que existen para profundizar en el conocimiento del inglés jurídico, algo tan útil como esencial hoy en día para cualquier abogado que trabaje con clientes internacionales. En próximos artículos os ofreceremos más ideas. 

Notas:

[i] Dicha anécdota aparece recogida en el artículo titulado “El abogado español ante el litigio internacional” de Álvaro López de Argumedo Piñeiro y Katherine Menéndez de la Cuesta, en “Retos de la abogacía ante la sociedad global” (Coord. Por Marta Gisbert Pomata, Alberto Serrano Molina;Cristina Carretero González (dir.), Federico de Montalvo Jääskeläinen (dir.), 2012, ISBN 978-84-8468-364-3 , págs. 633-646

Algo se mueve en la abogacía

Parece que algo se mueve entre abogados y juristas en lo que se refiere a sus relaciones con traductores e intérpretes. Hace dos meses enviamos, sin demasiada convicción, es verdad, un artículo elaborado por Fernando sobre el valor probatorio de documentos traducidos a la revista del Consejo General de la Abogacía. Para nuestra sorpresa, nos respondieron enseguida con entusiasmo diciendo que les interesaba mucho el tema. Es más, nos explicaron que tenían otra propuesta de colaboración sobre interpretación en tribunales y que querían publicar ambos artículos juntos, en su próximo número, a modo de sección dedicada a la traducción e interpretación judicial, pues era un tema de mucha actualidad. Y así ha sido. Ayer se publicó en Internet el último número de la revista «Abogacía», que se distribuye de forma impresa entre todos los abogados colegiados de España. En dicho número se incluye el artículo de Fernando y, a continuación, otro firmado por Teresa Sans (intérprete jurado y miembro de la junta directiva de AICE) titulado «¿Qué intérprete me llevo a juicio?» en la página 32.

Parece que, efectivamente, algo está cambiando en este colectivo. Sus clientes y asuntos se han internacionalizado y su colaboración con traductores e intérpretes es cada vez más frecuente y necesaria. Esperamos que ambos artículos contribuyan a dar a conocer nuestro trabajo y a que los profesionales del Derecho valoren las implicaciones de la labor que desarrollan los lingüistas en el devenir de los procesos judiciales. Esperamos que os guste el artículo y estaremos encantados de conocer vuestra opinión.

Os dejamos el enlace de la revista:

«La validez de documentos traducidos ante los tribunales», página 30.

8 preguntas sobre la traducción jurídica

1 ¿Qué es la traducción jurídica?

La traducción jurídica o traducción legal (legal translation) consiste en traducir, desde un idioma hacia otro, documentos de carácter legal, ya sean públicos (documentos oficiales emitidos por una Administración o un organismo público) o privados (redactados para regular un determinado negocio jurídico entre particulares o empresas).

2 ¿Por qué es tan compleja?

Lo más habitual es que dichos documentos hayan sido redactados por profesionales del Derecho. Por eso, suelen contener gran cantidad de conceptos jurídicos que no se usan en la vida ordinaria y que resultan extraños para la mayoría de los traductores legos en esta materia. La importancia de trasladar adecuadamente dichos conceptos, y no solo las palabras del texto, es fundamental, pues de ellos se derivan efectos legales para las partes que el traductor tiene que saber reflejar.

Read More

El jurista-lingüista en despachos de abogados*

(*Artículo original de Ruth Gámez González publicado en la revista del Colegio de Abogados de Valladolid, julio 2010).

La globalización está aquí para quedarse, es un hecho incuestionable. En este nuevo entorno se formalizan cada día más contratos, escrituras y todo tipo de documentos legales que son redactados en múltiples idiomas, lo que exige, a su vez, un asesoramiento especializado. El abogado del siglo XXI debe enfrentarse a una realidad multicultural y multilingüe. Y para dar respuesta a esta nueva realidad surge la figura del “Jurista-lingüista” en los despachos de abogados.

El término de Jurista-lingüista fue creado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea para afrontar una problemática muy concreta: traducir documentos, de una gran extensión y complejidad, redactados por abogados o magistrados del Tribunal. Actualmente, todos los traductores de esta institución responden a este perfil y, como señala el artículo 22 del reglamento del citado Tribunal, son “expertos que poseen una cultura jurídica adecuada y un extenso conocimiento de varias lenguas oficiales del Tribunal”. La “cultura jurídica adecuada” que exige este artículo es un requisito indispensable.

Read More

Nueva Ley de Acceso a la Abogacía

Tras la aprobación del reglamento de acceso a la abogacía, que desarrolla la Ley 34/2006 sobre el acceso a las profesiones de abogado y procurador, en junio de 2011 (cinco años después de la promulgación de dicha ley, parece que los aspirantes a ejercer estas profesiones jurídicas lo van a tener un poquito más difícil. O así lo piensan, al menos, muchos de estos aspirantes a juzgar por el aluvión de solicitudes de colegiación que se han producido en los meses previos a su entrada en vigor. A partir del 30 de octubre de 2011, fecha de entrada en vigor del reglamento, los estudiantes de la carrera de Derecho tendrán que cursar un máster universitario, superar unas prácticas (incluidas en el máster) y aprobar un examen para poder ejercer libremente.

Dicha legislación ha sido impulsada, de una forma muy decidida, por presidente del Consejo General de la Abogacía, D. Carlos Carnicer, quien ha llegado a afirmar que era “una legislación demandada desde hace 100 años”.

Read More

La figura del “paralegal” en los despachos españoles

Con motivo de la celebración de la V edición del “Forum 2010” de Iberian Lawyer el pasado mes de noviembre sobre el futuro de la profesión, foro donde se trató ampliamente sobre el tema, nos hemos planteado la necesidad o no de importar esta figura muy asentada en los sistemas legales anglosajones.

La reunión del Forum se celebró el pasado mes de noviembre de 2011 en la sede madrileña del despacho Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, y a ella asistieron 25 profesionales de despachos como Uría Menéndez, Garrigues, Freshfields, o Linklaters, entre otros, asesores jurídicos de empresa y representantes de diferentes facultades de Derecho.

En primer lugar, interesa definir el papel y las funciones de dicha figura: “en general se puede describir como un puesto de gestión administrativa con elementos de índole jurídica, siempre con la supervisión de un abogado. Suelen ser tareas que se realizan de forma rutinaria y repetitiva (commodity work) y el objetivo es delegarlas para que el abogado se ocupe del trabajo más especializado y por lo tanto más rentable”. Así se definió en dicho Foro.

Read More