Traducción Automática y comida rápida

Hace unos días, la página web de la BBC publicó un excelente y detallado artículo sobre el estado de la cuestión de la Traducción Automática (TA). Ese artículo, cuya lectura recomendamos (aquí), nos ha dado pie para ofrecer nuestro punto de vista al respecto. Vaya por delante que estamos absolutamente a favor de la TA y no pensamos que sea una amenaza para el trabajo de los traductores humanos, sino un complemento al mismo.

Chicken sandwich, milkshake, fries

Desde los años cuarenta del siglo pasado, en que científicos y académicos comenzaron a trabajar en la TA, ésta ha avanzado extraordinariamente. Tras muchos años de numerosos fracasos y decepciones, seguidos de un cierto estancamiento, se ha llegado a alcanzar un mayor grado de precisión y fiabilidad. A pesar de ello, la TA dista bastante de ofrecer resultados óptimos como muestra la divertida anécdota sobre la página web del Ministerio de Defensa de Malasia que relata el artículo.

No es casualidad, sin embargo, que cada vez se hable más de TA ni que algunos traductores se sientan amenazados ante las preguntas de sus clientes sobre este tema. Nunca antes había existido tal nivel de comunicación entre las personas y las empresas como en la actualidad. El intercambio global de ideas, información, contenidos, bienes y servicios es tal que ha llevado consigo un incremento exponencial de las necesidades de traducción. El problema derivado de esta situación es que no existen suficientes traductores en el mundo para abarcar semejante demanda de traducción y, en caso de existir, no habría dinero suficiente para pagar sus servicios. Esto hace que la TA vaya cobrando cada vez más protagonismo y que algunos vean en ella el remedio definitivo para esta deficiencia del mercado. Obviamente, la cuestión no es tan simple. Si la TA no ha avanzado más en sus casi sesenta años de existencia y ni la enorme cantidad de recursos invertidos ni el avance de las nuevas tecnologías han contribuido a ofrecer unos resultados fiables es porque el lenguaje es una de las creaciones más complejas del ser humano y no es tan fácil de reproducir.

Para explicar a nuestros clientes qué es y para qué sirve la TA solemos usar la analogía de la comida rápida. Sin pretender ofender a nadie, pensamos que la TA se parece mucho a lo que se conoce como fast food. Dejando al margen consideraciones nutricionales, podemos decir que la comida rápida tiene ciertas ventajas: es barata, es fácil de obtener pues hay infinidad de restaurantes, y es conveniente pues satisface nuestra necesidad inmediata de comer. Ahora bien, la comida rápida es lo que es y no está pensada para sustituir a un restaurante tradicional donde acudimos cuando tenemos una celebración especial (que no sea un cumpleaños infantil, claro), una comida de negocios, un encuentro familiar o una cena romántica, es decir, cualquier evento importante. Cuando lo que buscamos es calidad, dar una buena imagen o quedar bien ante alguien, lo más probable es que vayamos a un buen restaurante y no al McDonald’s ¿verdad? Lo mismo sucede con la TA: está siempre accesible (siempre que tengamos Internet), es conveniente (sirve para cubrir ciertas necesidades de traducción) y es barata (ojo, no es gratis, pues al ser necesario introducir pequeñas porciones de texto hay que considerar el tiempo que vamos a invertir traduciendo cualquier documento largo, y el tiempo es dinero). Por no hablar de la confidencialidad, a la que estamos renunciando expresamente al usar cualquier motor de TA gratuito en la nube.

La TA puede servir muy bien para tener un conocimiento inmediato del contenido de un correo electrónico recibido en otro idioma, de una carta de un colaborador o un cliente extranjero, para buscar un producto en otro país, o para saber lo que dice la web de una empresa en la que estamos interesados. Dado que las traducciones que ofrece la TA presentan frecuentes errores, no es recomendable, sin embargo, usarla para traducir la página web o los materiales de márquetin de nuestra empresa (podemos dañar seriamente su imagen en el mercado al que nos dirigimos), para traducir información tan sensible como informes médicos o farmacéuticos (podemos poner en peligro la salud de las personas), para traducir las cláusulas de un contrato o los estados financieros de una sociedad (podemos ocasionarle serios perjuicios a nuestro cliente) ni, en definitiva, para cualquier asunto sensible, importante o confidencial.

A pesar de todo, la TA resulta de gran utilidad en muchas ocasiones por lo que pensamos que no solo no es una amenaza para los traductores, sino que es una herramienta necesaria pues, bien utilizada, complementa nuestro trabajo, cubre una demanda creciente que no es posible satisfacer de otra forma y es rápida y barata. Además, contribuye a mostrarle al mundo lo compleja y necesaria que es la labor del traductor humano. Saber si la TA tendrá algún día calidad suficiente para sustituir a las personas es otra cuestión difícil de predecir. En cualquier caso, pensamos que aún falta tiempo para eso.

 

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14 Comments
  • Isabel García Cutillas
    Posted at 12:05h, 12 marzo Responder

    Totalmente de acuerdo. Estupendo artículo.

    Un saludo,
    Isabel

  • Raquel Prieto
    Posted at 14:50h, 15 marzo Responder

    Veo este blog por primera vez y me ha parecido interesantísimo. Gracias

    • TraduccionJuridica.es
      Posted at 07:01h, 04 abril Responder

      Hola Raquel:

      Perdona por no haberte contestado antes. Muchas gracias por tus amables palabras y por visitar nuestro blog.

      Un saludo,
      Ruth.

  • Lore
    Posted at 16:44h, 03 mayo Responder

    Quiero dar las gracias por esta execlente lectura. Definitivamente, me encanta. He marcado su sitio web para estar pendiente de cuando publiques nuevo material.

  • Lorena Vicente
    Posted at 18:48h, 29 enero Responder

    Comparto varias de las apreciaciones, Ruth, pero «la amenaza» que ven los traductores actualmente no viene de la mano de la TA per se sino de la TA + PE (post-edición) por «traductores humanos». Todos sabemos que la TA sola sirve únicamente para «tener una idea del texto», pero varias agencias y empresas han comenzado a desarrollar motores propios y a generar grandes bases con el objetivo de brindar servicios de TA + PE y abaratar costos. Si ya a muchos traductores les cuesta encontrar clientes y trabajo y cobrar como corresponde, no quiero imaginar el escenario de la TA + PE. Creo que es importante destacar que esa es la verdadera amenaza, no la traducción automática que conocemos. Saludos.

    • TraduccionJuridica.es
      Posted at 19:32h, 29 enero Responder

      Hola, Lorena. Muchas gracias por tu comentario. Es cierto que la mayor preocupación de algunos traductores es la traducción automática + post-edición (TA + PE), como tú bien dices. Es una buena precisión. Sin embargo, tampoco creemos que sea una amenaza real, por varias razones:

      • La TA + PE barata no es más que una pequeña mejora de la TA. Con poco dinero y empleando traductores «baratos» no se puede conseguir más que añadirle un poco de beicon a la hamburguesa, si me permites continuar con el símil. Y, esos resultados, probablemente solo seguirán siendo satisfactorios para los clientes que buscan comida rápida.

      • Pensamos que la demanda de traducción seguirá creciendo a mayor ritmo que el número de traductores que se incorporan cada año a este mercado, por muchos que parezcan y por pocas barreras de entrada que existan.

      • La gran oportunidad para los traductores humanos (que, además, el mercado demanda cada vez con más fuerza) es la especialización. Los traductores que decidan no especializarse tendrán pocas alternativas a parte de trabajar editando traducciones automáticas.

      Lamentablemente, no existen cifras o datos fiables sobre estos temas. Por lo que nuestras impresiones son solo eso, impresiones personales con las que se puede o no coincidir. Creemos, no obstante, que el panorama no es tan negro como lo pintan. Está cambiando, eso sí, y mucho. Los traductores humanos seguirán siendo necesarios todavía por muchos años, pero tienen que ser muy buenos y muy especializados. Lo bueno, es que está en la mano de cada traductor adaptarse al cambio.

      Un saludo,
      Ruth

  • Ana González Corcho
    Posted at 12:06h, 07 febrero Responder

    Buenos días:

    Me he gustado mucho vuestro artículo. Sin embargo, creo que se fija solo en un aspecto de la aplicación de la TA: la de satisfacer una necesidad urgente y puntual de traducción superficial de contenidos. En ese sentido, la comparación con la comida rápida es perfecta. Sin embargo, no podemos obviar que hay grandes empresas que ya utilizan la TA con sofisticadas técnicas de preedición del texto origen y posedición del texto final para crear traducciones de una calidad cercana a la de los traductores humanos (por otro lado, no siempre se puede equiparar traductor humano con traducción perfecta…). Con esto quiero decir que la TA también puede ofrecer traducciones de calidad, especialmente en el campo técnico y en dominios específicos, con memorias de traducción de gran volumen y motores de traducción que «aprenden» a traducir con las correcciones de los poseditores. Evidentemente, hay campos en los que la TA tiene poco o nada qué hacer, como la literatura.
    El panorama no es negro, para nada, es absolutamente apasionante. La TA es una herramienta que en función de su aplicación ofrece diferentes niveles de calidad, y puede plantear muchas nuevas oportunidades profesionales para traductores, y lingüistas en general.
    Saludos.
    Ana González Corcho

    • Traducción Jurídica
      Posted at 12:43h, 07 febrero Responder

      Hola, Ana:

      Muchas gracias por dejarnos tu comentario y tu aportación sobre el tema. Te lo agradecemos de veras. Permítenos, no obstante, discrepar un poco. Es cierto que no es posible equiparar traducción humana con traducción perfecta. Todo depende de la calidad y la experiencia del traductor. Está claro. Pero la traducción automática, por muy buenas memorias que tenga (casi siempre procedentes de traductores humanos y bastante imperfectas) y por mucho que aprenda, deja mucho que desear, no solo en campos como la traducción literaria, sino en otros como la jurídica y la financiera, que conocemos algo. También hemos probado diferentes motores de TA (públicos y privados) y los resultados en nuestro campo son muy, muy poco presentables. Tal vez en otros campos técnicos muy cerrados (meteorología, estado del tráfico, etc.) funcione. A día de hoy, y según nuestra propia experiencia, la TA no sirve para traducir ningún documento donde sea importante, no solo el texto, sino la intención del redactor. No decimos que algún día no lo consiga, seguro que sí. Pero creemos humildemente que aún no ha llegado ese día.

      Sí coincidimos contigo, sin embargo, en que puede ser útil al traductor como una herramienta más que le ayude a hacer su trabajo de una forma más ágil.

      Un cordial saludo,
      Ruth y Fernando.

      • Ana González Corcho
        Posted at 14:02h, 07 febrero Responder

        Hola de nuevo:

        Creo que hay algo que no he sabido expresar bien. No me refería a que nosotros como traductores podamos utilizar directamente la TA en su estado actual con resultados de calidad en nuestras traducciones, ya sea de tipo jurídico y financiero como es vuestro caso, o de marketing y medicina como es el mío. Pero hay empresas que sí están siendo capaces de obtener resultados de calidad en campos específicos y se está investigando mucho para crear técnicas y metodologías de preedición/posedición que mejoren los resultados de los motores de TA en un futuro cercano.

        Gracias de nuevo por la entrada y la respuesta.
        Saludos.
        Ana González Corcho

  • Margaret Kramer
    Posted at 12:43h, 07 febrero Responder

    Excelente comparación!! Humor Británico Total ?? Me ha encantado. De hecho me permito utilizar unas cuantas frases para mi página web que estoy diseñando para mi, y obviamente si me lo permitís … Muchas gracias y saludos cordiales.
    Margaret Kramer

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