Diccionario de inglés jurídico: Probate

Si alguna vez te has preguntado qué significa realmente Probate y cómo puedes traducirlo al español, aquí tienes una entrada larga y bien completa donde te lo explicamos todo.

Hace tiempo que queríamos abordar este término.

Pero, para que te vamos a engañar, nos daba cosita.

¿Te suena eso de la intraducibilidad cultural? Pues probate es un buen ejemplo.

Pasa mucho en el campo de la traducción jurídica. Uno se encuentra conceptos del Common Law que no existen en el Derecho español ni en el de otros muchos países de tradición diferente.

Por eso hace falta conocer muy bien la cultura jurídica anglosajona antes de abordar la traducción de uno de sus documentos.

En el caso que abordamos hoy, además, el término probate se emplea unas veces como verbo y otras como sustantivo. También tiene múltiples formas derivadas y muchas veces se omiten algunos de los sustantivos o verbos que las componen, haciendo que pueda significar un montón de cosas.

Por todo esto, resulta bastante complicado de traducir. Pero, en fin, vamos a intentarlo.

Un poco de contexto

Empecemos por decir que este concepto (probate) pertenece al campo del Derecho de sucesiones, que en inglés suele denominarse Wills & Probate (ya empezamos) o también, aunque menos frecuente, Law of Succession.

La sucesión se produce cuando una persona fallece y sus bienes (estate) pasan a sus herederos (heirs), quienes le «suceden» (por eso lo de Derecho de sucesiones).

A la persona que fallece se le denomina causante, finado, de cujus o testador (si dejó testamento) en español jurídico, y en inglés se le denomina deceased, decedent o testator/testatrix.

Como ya hemos apuntado, el Probate es una parte peculiar del Derecho anglosajón de sucesiones que no tiene equivalente en el Derecho de sucesiones de otros sistemas jurídicos y que vamos a tratar de explicar ahora.

En qué consiste

En España, y en muchos países de nuestro entorno, cuando una persona fallece y deja bienes en herencia, sus herederos tienen que ocuparse de cumplir lo que la ley manda. Es decir, pagar las deudas del finado, pagar los impuestos correspondientes (muy importante) y repartir lo que quede entre ellos según la voluntad del causante y según manda la ley (que también dice cosas al respecto).

Pueden hacer todo esto por su cuenta o contar con el asesoramiento de un notario o de un abogado, pero no es obligatorio. Por su parte, en Inglaterra y Gales y en muchos estados de los Estados Unidos, el proceso de reparto de una herencia está algo más controlado.

No vamos a analizar aquí todo el proceso, porque la casuística sería muy variada y, además, puede ser diferente en cada jurisdicción. Pero comentaremos algunos rasgos generales que nos servirán para entender el concepto y así poder traducirlo.

Podríamos decir que, antes de repartir la herencia, los herederos (a través de un representative o de un executor) deben acudir a un tribunal especial para que este valide el testamento y supervise el reparto de los bienes del causante. A este procedimiento, entre otras cosas, se le denomina Probate.

En Inglaterra y Gales, por ejemplo, es necesario seguir este procedimiento cuando el valor total de los bienes dejados en herencia supera las 5.000 libras esterlinas.

El problema

El término inglés Probate procede del latín probare (probar) o, más concretamente, de su forma en participio probatum (probado) y hace referencia a la acción de «probar» la validez de un testamento (proving the validity of a will).

Tradicionalmente, para confirmar la validez del testamento, los oficiales ingleses del registro de testamentarías escribían un párrafo en latín justo debajo de la transcripción del testamento. Este párrafo comenzaba de la siguiente forma:

Probatum fuit Testamentum suprascriptum apud London coram venerabili viro domino Johanne Benet milite legume doctore (…)

El testamento escrito que figura más arriba fue probado (verificado) en Londres ante el venerable Sir John Brent Knight, doctor en leyes (…)

Fuente: National Archive ref. PROB 11/124/193. Disponible en: https://www.opc-cornwall.org/Par_new/l_m/pdfs/lamorran_will_vermane.pdf

Por eso, el procedimiento que hemos descrito antes se denomina Probate. En español suele traducir como procedimiento de legalización o validación de un testamento.

El problema es que, a veces, también se denomina probate al paso previo al procedimiento, es decir, al hecho de que los herederos consideren válido el testamento y lo acepten, incluso al certificado que emite el Probate Court validando el testamento y también a los poderes que el tribunal concede al executor para administrar la herencia y repartir los bienes.

Traducciones y términos derivados

Con tanto lio, vamos a ver cómo podemos traducir el término probate en función del contexto donde aparece, así como otros términos derivados de este concepto.

Te presentamos unas cuantas opciones tomadas: (i) de varios diccionarios jurídicos; (ii) del estupendo libro El testamento inglés y su traducción (de Javier Pérez-Manglano); y (iii) de nuestra propia cosecha.

  1. Probate: en su acepción más frecuente, el término se emplea para referirse al procedimiento legal, supervisado por un tribunal, necesario para confirmar la validez de un testamento y poder repartir los bienes del causante entre sus herederos. En este caso, podríamos traducirlo por procedimiento de validación testamentaria [o de testamento].
  2. Probate: también se emplea para referirse a la fase posterior de administración de la herencia y reparto de los bienes que dirige el executor (en caso de sucesión testada y con nombramiento de albacea) o el administrator (sucesión intestada y sin nombramiento de albacea). Aquí podría traducirse por testamentaría o administración del patrimonio hereditario.
  3. Probate: cuando alude a la capacidad conferida por el tribunal a una determinada persona para que administre el patrimonio del causante podríamos traducirlo por poderes [o facultades] de administración hereditaria.
  4. Probate (verbo): cuando nos lo encontramos como verbo referido a la confirmación de la validez de un testamento lo podríamos traducir por validación o adveración.
  5. Application for Probate: se trata de la solicitud o instancia dirigida al tribunal que debe presentar el representative o executor para que el juez confirme la validez del testamento y le autorice a administrar la herencia. Podríamos traducirlo por solicitud de confirmación [o validación] de un testamento.
  6. Probate Law o Wills and Probate: esta expresión se emplea para referirse a un campo del Derecho, en concreto, a aquel que contiene las normas jurídicas aplicables a la transmisión hereditaria (mortis causa) de bienes. Es decir, lo que en español llamamos Derecho de sucesiones.
  7. Probate Court: también llamado Court of Probate, Probate Department o, en algunos estados de los Estados Unidos, Surrogate’s Court, Orphan’s Court o Chancery Court. Se trata del tribunal encargado de confirmar la validez del testamento, nombrar al representante autorizado para administrar la herencia y conferir los poderes necesarios para que lo haga. Podríamos traducirlo por tribunal de testamentarías.
  8. Probate Registry: es el nombre que recibe el probate court en Inglaterra y Gales. Se trata de un órgano jurisdiccional que depende del HM Courts & Tribunal Service y tiene una delegación en cada una de las 11 principales ciudades de estos dos países. Es el órgano ante el cual hay que solicitar el grant of probate. Javier Pérez-Manglano propone traducirlo por registro de adveraciones testamentarias.
  9. Probate practitioner: se refiere a un profesional (normalmente un abogado) especializado en la administración de herencias, que podríamos traducir por profesional de [o experto en] sucesiones o asesor en materia hereditaria o profesional de herencias. También podrás encontrar variantes como probate solicitor, probate lawyer o probate specialist.
  10. Grant of probate: es uno de los dos tipos posibles de grant of representation (término general) que concede el registro de Inglaterra y Gales. Se trata de un certificado con el cual el registro confirma el nombramiento del albacea (executor). Se concede cuando el acusante nombró a un executor en su testamento. Javier Pérez-Manglano propone traducirlo por resolución de adveración testamentaria.
  11. Renouncing probate: se refiere al caso en el que el albacea (executor) nombrado por el causante rechaza dicho nombramiento. Si no desea cumplir con ese cometido, tiene que informar por escrito de su decisión al Probate Court o al Probate Registry para que este pueda nombrar a un administrador de la herencia (administrator). Podría traducirse por renuncia a la administración de la herencia.

Seguro que hay más expresiones derivadas y posibles traducciones, pero con esto ya nos hemos extendido bastante por hoy. Esperamos haberte aclarado algo o proporcionado alguna pista para entenderlo y, en su caso, traducirlo correctamente.


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