El divorcio (y su terminología) en los Estados Unidos

En los Estados Unidos de América el divorcio se regula a nivel estatal, por lo tanto, es una de esas muchas materias que tienen una regulación diferente en prácticamente cada uno de los 50 estados. Si quieres saber más sobre el divorcio en EE. UU. y su terminología, sigue leyendo.

Aunque cada estado regula este tema a su manera, existen también algunas características comunes en todas las jurisdicciones.

De ellas y también de las diferencias entre estados nos ocuparemos en esta entrada.

Veamos primero las diferencias.

Requisitos

Para poder divorciarse o, incluso, solicitar el divorcio hay que cumplir una serie de requisitos y estos son diferentes en muchos estados.

Algunos estados exigen la separación previa, esto es, que la pareja viva en casas diferentes antes de poder solicitar el divorcio (to live in separate households). Las dos Carolinas exigen un periodo de separación obligatoria (mandatory separation period) de un año, mientras que Delaware, Luisiana, Montana, Vermont y Virginia exigen un periodo de separación de seis meses.

Otros estados obligan a pasar por un periodo de espera (waiting period) antes de poder presentar la solicitud de divorcio y otros exigen un periodo de “reflexión” (cooling-off period) en los que la pareja debe esperar un tiempo mínimo antes de obtener el divorcio una vez se ha solicitado.

En algunos estados como Florida o Wyoming este plazo es de solo 20 días, mientras que en otros como Massachusetts puede llegar a los 300. Incluso algunos estados exigen tanto el periodo de separación como el de enfriamiento.

Divorcio sin culpa

Las legislaciones estatales que incluyen periodos de espera son una reminiscencia del viejo sistema de “culpa” que trataba de disuadir a las parejas de divorciarse.

Hasta los años 50 del pasado siglo, los tribunales exigían que el cónyuge que solicitaba el divorcio alegara una causa. Solo existían un número tasado de causas o motivos legítimos (legitimate reasons) para poder solicitar el fin del matrimonio, como el adulterio (adultery) o la crueldad extrema (extreme cruelty).

El cónyuge solicitante (the petitioning spouse) tenía la carga de probar la culpabilidad del otro, presentando las correspondientes pruebas ante el tribunal.

Con la aparición de los juzgados o tribunales de familia (family courts) en la mayoría de los estados, la legislación también cambió, pasando a desterrar poco a poco el sistema de la culpa para pasar a un sistema de divorcio sin culpa (no-fault divorce).

Esto se convirtió en la norma en todos los estados a partir de los años 70, principalmente gracias a las sugerencias incluidas en la ley uniforme sobre el matrimonio y el divorcio (The Uniform Marriage and Divorce Act, UMDA) que propuso las “diferencias irreconciliables” (irreconcilable differences) como única causa necesaria para solicitar el divorcio.

Clases de divorcio

Los tribunales de los Estados Unidos reconocen actualmente varios tipos generales de divorcio:

  • El divorcio absoluto o completo (absolute divorce o divorce a vinculo matrimonii).
  • El divorcio limitado (limited divorce o divorce a menso et thoro).
  • El divorcio de conversión (conversion divorce)

El divorcio absoluto o completo supone la disolución judicial del matrimonio y tiene el efecto de devolver a las dos partes al estado de soltería ante la ley que tenían antes del matrimonio.

El divorcio limitado (también conocido como separation decree) pone fin al derecho a la convivencia (the right to cohabitate), pero, en estos casos, los tribunales se abstienen de disolver oficialmente el matrimonio, por lo que el estado civil de la pareja no cambia.

En algunos estados existe también el llamado divorcio de conversión (conversion divorce), que se da cuando el divorcio sirve para transformar la situación temporal de separación legal (legal separation) a divorcio una vez que las partes han cumplido el plazo obligatorio de separación recogido en la legislación estatal.

Consecuencias

En los procedimientos de divorcio se deciden cuestiones tan importantes como el reparto de los bienes del matrimonio (joint marital assets) las responsabilidades de los cónyuges hacia sus hijos y la tutela de los menores.

Pero, si vives en un estado que exige un periodo de separación previo al divorcio, pueden pasar entre seis meses y un año en el cual todas estas cuestiones quedan pendientes de decisión.

Tras el divorcio, el tribunal de familia debe decidir sobre el reparto de los bienes que posean los cónyuges. Durante el procedimiento de división de los bienes (property division proceedings), los tribunales suelen distinguir dos tipos de bienes:

  1. Los bienes comunes (marital property), que son todos aquellos bienes que los cónyugues han adquirido durante el matrimonio, ya sea de forma individual o conjunta.
  2. Los bienes individuales o privativos (separate property) que son aquellos que los cónyugues adquirieron o poseían antes del matrimonio y que no han cambiado sustancialmente de valor durante el tiempo que han permanecido casados.

Otra de las cuestiones importantes de las que se ocupan los tribunales de familia en los procesos de divorcio es la de resolver cómo quedará la custodia de los hijos (child custody) tras el divorcio. La situación más habitual es que ambos cónyuges reciban la custodia compartida (joint guardianship) de los hijos.

Finalmente, los tribunales pueden ordenar que uno de los cónyugues pague al otro una cierta cantidad de dinero a modo de pensión compensatoria (alimony), de la que hay básicamente tres clases: pensión compensatoria indefinida (permanent alimony), pensión compensatoria temporal (temporary alimony) y pensión compensatoria de readaptación (rehabilitative alimony).


Si te ha gustado esta información y necesitas más vocabulario jurídico échale un vistazo a nuestras guías y glosarios.

 

1 Comment
  • Gabriela
    Posted at 21:41h, 13 marzo Responder

    Muy buen material!!!! Muchas gracias

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