Diccionario de inglés jurídico: Impeachment

Últimamente se habla mucho de impeachment, pero ¿sabes qué significa realmente y cómo podemos traducirlo? Te lo contamos en esta entrada.

El presidente Trump da mucho juego.

Y no solo a los comentaristas políticos, no. También a los juristas y traductores.

Ahora estamos a vueltas con el impeachment.

Veamos en qué consiste y cómo podemos traducirlo al español.

De qué estamos hablando

El impeachment es un procedimiento muy especial. Se trata de una genuina muestra del complicado sistema de frenos y contrapesos (checks and balances) que los Founding Fathers introdujeron hace más de doscientos años en la Constitución de los Estados Unidos.

El sistema todavía sigue vivo y sirve para que el poder legislativo pueda controlar a los otros dos poderes del Estado, el ejecutivo y el judicial. Lo de la división de poderes se lo toman muy en serio.

Algunos lo califican de juicio, pero, de serlo, sería un juicio muy especial, sin juez y sin jurado.

Podríamos decir que es, más bien, un mecanismo que permite a los representantes del legislativo (a través de sus dos cámaras) poder destituir en circunstancias especiales a los máximos representantes del poder ejecutivo (presidente, vicepresidente y responsables de las agencias federales) y del judicial (jueces federales).

Así lo define el Black’s Law Dictionary (8th ed. 2004):

impeachment. 1. The act (by a legislature) of calling for the removal from office of a public official, accomplished by presenting a written charge of the official’s alleged misconduct; esp., the initiation of a proceeding in the U.S. House of Representatives against a federal official, such as the President or a judge.

Y esto es lo que nos dice del verbo impeach:

1. To charge with a crime or misconduct; esp., to formally charge (a public official) with a violation of the public trust <President Nixon resigned from office to avoid being impeached> 2. To discredit the veracity of (a witness) <the lawyer hoped that her star witness wouldn’t be impeached on cross-examination>. 3. To challenge the accuracy or authenticity of (a document) <the handwriting expert impeached the holographic will>.

Más detalles

Aunque el presidente de los Estados Unidos no está sometido a un control directo por parte del legislativo (the legislature), existen circunstancias excepcionales en las cuales el Congreso (formado por la Cámara de Representantes y el Senado) puede apartarle de su cargo.

El mecanismo que los legisladores pueden utilizar para ello se llama, como ya hemos visto, impeachment y aparece previsto en el artículo segundo, sección 4, de la Constitución estadounidense.

The President, Vice President and all civil Officers of the United States, shall be removed from Office on Impeachment for, and Conviction of, Treason, Bribery, or other high Crimes and Misdemeanors.

Pero es un mecanismo excepcional, pensado para el caso de que el presidente u otro alto funcionario federal sea acusado de traición, corrupción u otros delitos de extrema gravedad (Treason, Bribery, and high Crimes and Misdemeanors).

El procedimiento se inicia en la Cámara de Representantes con una especie de propuesta legislativa de destitución presidencial (bill of impeachment). En ella se enumeran los delitos presuntamente cometidos.

Si la Cámara de Representantes aprueba por mayoría este bill of impeachment, el presidente quedará formalmente acusado (impeached) por dicha cámara y el procedimiento se trasladará al Senado, donde se llevará a cabo el juicio de destitución o revocación (impeachment trial).

Para que el presidente o el funcionario acusado sea destituido de su cargo (removed from office) se necesita que dos tercios de los senadores voten a favor de la destitución.

Antecedentes

En ninguno de los casos en los que hasta ahora se ha utilizado este mecanismo —el del presidente Johnson tras la guerra civil (1868) y el más reciente del presidente Clinton (en 1999)— el proceso concluyó con la destitución de los acusados por falta de consenso en las cámaras.

En ambos casos, la Cámara de Representantes presentó cargos, pero tanto Clinton como Johnson fueron absueltos por el Senado.

En el año 1974 también se puso en marcha este mecanismo contra el presidente Nixon a raíz de su implicación en el caso Watergate, pero el procedimiento no llegó a concluir pues Nixon renunció a su cargo para evitar ser destituido por el Senado.

¿Ocurrirá lo mismo con Trump?

Cómo lo traducimos

Ahora que sabemos de qué se trata, podemos intentar traducirlo (o no).

Se nos ocurren varias opciones.

#1 Traducirlo como propone la FUNDEU (aquí) por «proceso de destitución» o «procedimiento de destitución».

Esta es la opción más purista. La FUNDEU sigue la recomendación de la RAE de no usar un término extranjero si existe uno equivalente en español que se emplee de forma habitual.

El problema es que, precisamente, no existe un término equivalente, ni el que propone la FUNDEU se usa habitualmente, al menos en España. Aquí lo que tenemos es el «proceso de investidura», que es otra cosa y la «moción de censura», que, aunque más parecido, tampoco es lo mismo.

Las expresiones «proceso de destitución» y «procedimiento de destitución» no son más que traducciones explicativas, no términos equivalentes, pues no existen en el lenguaje jurídico español.

Por lo tanto, los argumentos de la FUNDEU y la RAE no nos convencen.

#2 Emplear algunas alternativas habituales en los medios de comunicación como «procesamiento del presidente» o «imputación», tal y como comenta Álex Grijelmo en El País (aquí).

Grijelmo también esgrime el argumento de que «no deben utilizarse palabras de lenguas distintas a aquella en la que se escribe, mientras existan otras sinónimas en ese idioma».

De nuevo pensamos que el argumento se vuelve en su contra, pues ni «procesamiento del presidente» ni «imputación» son sinónimos de impeachment, sino intentos de explicar el concepto en la traducción.

Además, para que estas traducciones explicativas fueran más precisas habría que añadir que se trata de una imputación o un procesamiento llevado a cabo por el poder legislativo. De no hacerse así, un jurista de habla hispana podría pensar que se trata de un juicio llevado a cabo por un juez o un tribunal (poder judicial), ya que son conceptos propios de la terminología procesal.

#3 También podemos, simplemente, dejarlo en inglés: impeachment.

Obviamente, esta opción no gustará a los puristas. Pero, si has seguido nuestra argumentación, seguro que ya sabes que es la opción por la cual nos decantamos.

Las traducciones que proponen Grijelmo o la FUNDEU pueden estar bien, pero no son términos equivalentes, ni muy precisos, ni tampoco se usan frecuentemente en español.

Por si eso fuera poco, citaremos un argumento de autoridad, y es que la propia RAE en su Diccionario Jurídico recoge el término impeachment en inglés y lo describe sin ofrecer una traducción (aquí).

Si, además, esta es la opción más extendida y la que mayoritariamente se utiliza en la prensa y los medios políticos, ¿por qué no emplearla? Sinceramente, no vemos la necesidad de traducirla.


Una parte del contenido de esta entrada procede de nuestro libro Introducción al Common Law. Si quieres saber más cosas sobre la tradición jurídica anglosajona y el sistema político estadounidense, échale un vistazo.

 

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