Si trabajas con contratos redactados en inglés habrás visto infinidad de veces estos tres términos. ¿Sabes lo que significan realmente? ¿Conoces su alcance e implicaciones? Te lo contamos en este artículo.

La diferencia entre estos tres conceptos no es tan simple como parece. No vamos a poder darte una explicación rápida y simple de los tres. Tampoco vamos a ofrecerte en esta entrada una clasificación comparativa de características a tres columnas. Eso resultaría prácticamente imposible.

El Contract Law anglosajón es una rama del Derecho muy rica y compleja que, además, tiene sus variantes en los diferentes países donde se aplica, como Inglaterra o los Estados Unidos.

Sus conceptos se han ido elaborando a lo largo de los siglos gracias al trabajo de los tribunales de justicia, principalmente, y no resultan fáciles de encajar en las categorías del Derecho contractual europeo o continental.

Si quieres saber un poco más sobre las cosas que diferencian nuestro Derecho de contratos del Contract Law anglosajón, te sugerimos que leas esta entrada: 3 claves para entender el Contract law.

No obstante, trataremos de explicarte el significado y el alcance de estos tres términos, para que sepas cómo utilizarlos o qué significan si te los encuentras en un documento.

Contract y Agreement

Ya nos referimos a estos dos conceptos en una entrada anterior (aquí: ¿Existe alguna diferencia entre Contract y Agreement?).

Es fácil encontrarlos utilizados para referirse al documento del contrato.

En muchas ocasiones, contract y agreement se emplean de forma indistinta. Sin embargo, existen algunas diferencias, dado que en el Common Law la palabra contract alude a un acuerdo con fuerza ejecutiva (enforceable) cuyo cumplimiento puede hacerse valer (enforce) ante un tribunal, mientras que un agreement sería, tan solo, un acuerdo entre las partes que puede o no contener los elementos necesarios para otorgarle dicha fuerza ejecutiva.

De esta forma, la expresión contract se refiere a un acuerdo formal y vinculante (binding) que requiere para su validez la presencia de ciertos elementos (offer + acceptance + consideration), mientras que agreement sería el acuerdo previo a la formalización (execution) del contrato.

La siguiente frase resume muy bien esta diferencia conceptual que acabamos de explicar.

We have reached an agreement and will now enter into a contract.

Que podría traducirse por «hemos alcanzado un acuerdo y ahora firmaremos un contrato».

Sin embargo, se trata solo de una diferenciación conceptual. En la práctica es muy frecuente encontrar el término agreement usado para referirse al contrato y al documento en el que se plasma, con más frecuencia, incluso, que el propio término contract.

Y, entonces, ¿qué es el Deed?

En algunas ocasiones te encontrarás también con el término deed para referirse a lo que, aparentemente, parece un contrato. Según el profesor Dell’Aquila (El Contrato en el Derecho Ingles, 2001), el deed no sería un verdadero contrato, pues no reúne los requisitos antes mencionados.

El término deed, que los diccionarios suelen traducir erróneamente por «escritura», guarda alguna relación con los conceptos que acabamos de ver, pero tiene una estructura distinta. Además, no se trata de un acuerdo bilateral o multilateral, como un contrato, sino que se concreta en una sola manifestación de voluntad.

Se parece más a lo que nosotros denominamos negocio jurídico unilateral. Se utiliza, generalmente, en la compraventa inmobiliaria, tal vez por eso su asimilación con la escritura.

En los Estados Unidos se emplea el término deed para referirse al documento en el que se materializa la transmisión de un bien inmueble que, además, suele realizarse ante notario. De aquí podría provenir la confusión con nuestra «escritura». En el Reino Unido, sin embargo, se emplea con un sentido más amplio para referirse a otro tipo de negocios unilaterales.

Para que el deed sea válido deben cumplirse varias formalidades. Debe haber una declaración (statement) por escrito (writing) de quien otorga algún derecho a otro y en ella debe indicarse expresamente que se trata de un deed. Es necesaria, además, la entrega (delivery) del documento al beneficiario de la promesa y, generalmente, la firma de al menos dos testigos (witnesses) al final del deed que certifiquen que la firma de la persona que expide el documento es auténtica.


En este artículo hemos querido tratar algunas de las sutilezas del Contract Law que debes conocer si trabajas con estos documentos.

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